Primeras pruebas de la maqueta Un mundo basado en la evidencia  
Tentativas de verticalidad de Un mundo basado en la evidencia  
Un mundo basado en la evidencia instalado en el hall del Centro de Día Romareda, Zaragoza.   
Un mundo basado en la evidencia instalado en el hall del Centro de Día Romareda, Zaragoza.   
Un mundo basado en la evidencia instalado en el hall del Centro de Día Romareda, Zaragoza.   
Un mundo basado en la evidencia instalado en el hall del Centro de Día Romareda, Zaragoza.   
Un mundo basado en la evidencia instalado en la Fundación Botín, Santander.  
Un mundo basado en la evidencia instalado en la Fundación Botín, Santander.  
Un mundo basado en la evidencia instalado en la Fundación Botín, Santander.  
Un mundo basado en la evidencia instalado en la Fundación Botín, Santander.  
Un mundo basado en la evidencia instalado en la Fundación Botín, Santander.  
Un mundo basado en la evidencia instalado en la Fundación Botín, Santander.  

Un mundo basado en la evidencia | 2012
Tabletas vacías de psicofármacos consumidos en el Centro de Día Romareda
180 x 120 cm

Mediante el título Un mundo basado en la evidencia (1) se alude a las técnicas de la «medicina basada en la evidencia» (MBE); un nuevo paradigma que ha sido abrazado con entusiasmo en el ámbito de la psiquiatría. La expresión denota la actitud tendente a buscar pruebas científicas; postura que se traduce en la financiación de la investigación y la asistencia en salud mental de aquello para lo cual existe, supuestamente, suficiente evidencia. Esto conlleva que se dediquen la mayoría de fondos a enfoques biologistas y psicofarmacológicos que carecen, paradójicamente, de las pruebas y estudios convenientes (2). Los tratamientos del trastorno mental no son tan potentes como se cree, el marketing de la industria farmacéutica ha exagerado sus efectos.

La apelación a la MBE encubre aspectos ideológicos, políticos y económicos. Los medios que precisa la convierten en una práctica sometida al poder del capital, sesgada por intereses pecuniarios. Los grupos que la desarrollan y avalan carecen de la equidad deseable. El paradigma biologista en el que se apoyan es un argumento para ampliar el negocio del psicofármaco. La evidencia en la cual se basa la asistencia está condicionada por las campañas publicitarias de la industria farmacéutica, que tergiversa los datos de los ensayos sistemáticamente para dar una impresión optimista de lo que los medicamentos psiquiátricos pueden hacer. » Leer más