Salta la tàpia! | 2016
Comparsa de cabezudas elaboradas junto a personas vinculadas a los servicios sanitarios del Centre Martí i Julià y la Residència Núria (Santa Coloma de Gramanet). Dentro del programa Do it toghether/Fem-ho junts comisariado por Glòria Picazo



La comparsa en la Passejada de Gegants en Santa Coloma de Gramanet, 18 de diciembre de 2016

Este es el tercer proyecto que realizo con personas que pasan por instituciones de salud mental. Las experiencias tienen en común su articulación a partir de acontecimientos de carácter lúdico y comunitario que se llevan a cabo en el territorio donde se desarrollan; unas situaciones donde las fronteras entre enfermedad y salud quedan desdibujadas. Las producciones son una excusa para profundizar en el conocimiento del entorno próximo y ampliar nuestra red socio-afectiva, fomentan la autoorganización, potencian el ocio no consumista y desarrollan la creatividad en un marco de carácter vecinal.

En esta ocasión intentamos que las dos figuras realizadas de la comparsa de cabezudas fueran representativas de la ciudad porque es habitual que a través de estos cortejos una sociedad se ponga en escena a sí misma.

Teniendo en cuenta que los personajes en que se espejea una sociedad desfilan por la ciudad en que la misma población a la que representan les dedica su atención, decidimos hacer un par de figuras femeninas alrededor de movilizaciones vivas en Santa Coloma de Gramanet: la lucha por el parque público de Can Zam y las reclamaciones de una residencia pública para gente mayor.

Cam Zam per al poble!

La Plataforma para la Defensa de la Sierra de Marina y Can Zam, recordaba en 2016 los cuarenta años de lucha por el parque metropolitano de Can Zam. El año 1976, a penas dos meses después de la muerte del dictador, tuvo lugar un manifestación que llevó a los vecinos y vecinas a las tierras bajas cercanas al río Besós. Para la ocasión organizaron una cabalgata de Reyes y convirtieron en carta a sus majestades todas sus reivindicaciones, que tomaron forma de pancarta. En una ciudad, que había crecido sin ningún tipo de previsión, las vecinas y vecinos reclamaban aquello que necesitaban para mejorar sus condiciones de vida. Las peticiones urbanísticas compartían espacio con las exigencias políticas de más libertad y democracia.

Salida del barrio del Fondo de la histórica manifestación del 6 de enero de 1976.

Cuatro columnas salieron la mañana del 6 de enero desde diferentes puntos de la ciudad y convergieron a los terrenos de Can Zam, que los colomencos y colomencas reivindicaban como espacio verde. La comitiva que partió del barrio de Fondo iba encabezada por el carro y el caballo del chatarrero, un gitano a quien el rector de la parroquia, Jaume Sayrach, había ayudado a comprar el animal para ganarse la vida.

Comparsa de la Plataforma en defensa de la Serra de Marina y Can Zam en los carnavales, 2015.

La cabalgata fue la primera de una serie de movilizaciones para conseguir un parque. En los últimos tiempos, las entidades de La Plataforma para la Defensa de la Sierra de Marina y Can Zam mantienen viva la llama de la reivindicación comenzada a las postrimerías del franquismo. En estas cuatro décadas se han culminado los procesos expropiatorios del suelo, pero no se ha definido la forma del parque. Los terrenos acogían antes la Fiesta de Abril y ahora grandes acontecimientos como el Rock Fest Barcelona.

Pancarta del 40 aniversario de la reivindicación del parque de Can Zam.

Residencia pública para mayores

Diferentes colectivos de Santa Coloma de Gramanet comenzaron hace un par de años una campaña para la recuperación de espacios vacíos: ReCOOPerem espacios. En una primera fase se hizo un censo de los espacios vacíos de la ciudad, clasificándolos según la tipología (equipamientos, solares, pisos, locales. Etc. ). El objetivo era trabajar más adelante con los vecinos y las vecinas sobre los usos sociales que se los podía dar. En aquel censo apareció la escuela Miguel Hernández.

Posteriormente, el Ateneo Julia Romera inició una recogida de documentación y de firmas para ver el grado de aceptación que había a Santa Coloma en cuanto a la demanda de residencias, centros de día o pisos tutelados para la gente mayor. Por las entrevistas realizadas, las conversaciones con los vecinos y las vecinas y el gran número de firmas recogidas en poco tiempo, pudieron comprobar la gran sensibilidad que había sobre este tema y el malestar que provoca la falta de servicios en ese ámbito.

Cartel de una de las primeras asambleas.

En Santa Coloma de Gramenet, hay 22.733 personas de más de 65 años y, en cambio, sólo se dispone de una residencia pública de 165 plazas, con una lista de espera que supera los tres años y el agravante de que tampoco hay ningún centro de día público. Si se comparan las ratios, la población tiene menos plazas residenciales para gente mayor que la media en Cataluña. La gran mayoría, además, son privadas y el ayuntamiento hace muchos años que se comprometió a ayudar a resolverlo. Así, en 2007 se señaló que el antiguo colegio Miguel Hernández se convertiría en una residencia asistida para gente mayor; pero el proyecto no ha salido adelante y en 2012 se cerró el único centro de día público que había a la ciudad, el Centro de Día Puig Castellar.

En el mes de septiembre se comenzaron acciones para exigir los equipamientos: concentración ante el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet para pedir la cesión a la Generalitat por parte del Ayuntamiento de un solar para la residencia de gente mayor, y entrega de firmas; concentración ante el Parlamento de Cataluña para exigir que se contemple esta necesidad en la aprobación de los presupuestos del 2017, etc.

Una de estas movilizaciones fue la primera ocasión en que salieron nuestras cabezudas. Se trataba de una marcha desde la Plaça de la Villa hasta los Cubits, que acababa a un vermut popular a La Pallaresa. Estaba convocada por la Comisión de ayuda a la gente mayor de Santa Coloma de Gramenet (integrada por colectivos y entidades como por ejemplo Atendéis Popular Julia Romera, Santa Paloma con el Sáhara, Asociaciones de vecinos del Ríe Norte y de Serra de Marina y diferentes partidos políticos). Nuestras cabezudas encabezaron el acto reivindicativo. La otra salida tuvo lugar durante la Passejada de Gegants en Santa Caloma de Gramanet. En el acto se presentó la comparsa de cabezudas Salta la tapia! (nombre que hacer referencia a los festivales culturales que se hicieron al manicomio de Miraflores (Sevilla) a comienzos de los años 80) y se bautizaron las cabezas de Carmen (de la residencia Miguel Hernández) y Can Zam.


La comparsa en la marcha convocada por la Comissió d'ajut a la gent gran de Santa Coloma de Gramanet, 27 de noviembre de 2016


Vídeo de la experiencia