La construcción de una aparición | 2013
Documentación
800 x 100 cm

Instalación en sala de un cuatro de vitrinas que dan cuenta de la construcción del fenómeno aparicionista de San Sebastián de Garabandal a partir de artículos en prensa, revistas, libros, archivos privados y álbumes familiares.

Precedentes
Para introducir los materiales sobre Garabandal se muestra una pequeña recopilación de documentos que la antecede. En ella se recogen rasgos significativos en la producción visual en el ámbito católico desde que existen las tecnologías de la reproducción, vinculando Garabandal y sus visionarias con sus modelos y precedentes (Bernadette Soubirous, Thérèse de Lisieux, Fátima...). Esta introducción plantea cómo la cultura popular valida a través de la recreación fotográfica la iconografía de las visiones, a un tiempo que reinterpreta la imaginería de las estampas religiosas. La vitrina de precedentes certifica que el proceso de construcción de una visionaria es antes que nada una estrategia de legitimación de un nuevo individuo a partir de los patrones de visionarismo antiguos.

1. Paul Dufour, Bernadette devant la grotte accompagnée de ses sœurs, 1864
En 1862, los fotógrafos comienzan a disputarse el privilegio de realizar tomas a Bernadette Soubirous para venderlas. Sobre estas ventas, la mitad del beneficio es para ellos y la otra mitad está destinada a la construcción de la capilla de Lourdes. El primero en ser autorizado por el obispado es Paul Dufour, quien difunde retratos de la santa que Denis Pellerin atribuye a Paul Bernardou, Louis Samson y el fotógrafo de Tarbes E. Annet. Entre los clichés se encuentra Bernadette devant la grotte accompagnée de ses sœurs, que recrea la primera visión de la chica a orillas del río Grave. Bernadette posa en traje regional junto a dos figurantes que recogen leña en el papel de sus hermanas (que la acompañaban durante la primera aparición) sobre un forillo que representa una escena natural. Aparece arrodillada en una actitud que evoca la Anunciación y fija su mirada en la aparición, situada fuera de cuadro. Su santidad es representada, escapándose a cualquier tentativa de visualización. La difusión de las fotografías de la muchacha, vendidas como postales, adquirirá rápidamente una dimensión internacional.

2. Anónimo. Epidemia de visionarias, 1858
El 11 de abril, cuatro días después de una aparición a Bernadette, cinco mujeres alteradas por la efervescencia que afectaba a numerosas personas se acercan a la gruta. La gruta tiene tres cavidades, en una de las cuales hay una estalactita con las proporciones aproximadas de una persona. En esa cavidad las mujeres ven la luz de su cirio vacilar sobre la estalactita y vuelven profundamente alteradas al pueblo, donde relatan su aparición. Comienza entonces una “epidemia de visiones”, durante las cuales las jóvenes de la localidad, en éxtasis, sostienen rosarios en las manos. El 4 de mayo, el comisario Dominique Jacomet hace retirar los objetos religiosos de la gruta, a un tiempo que el prefecto declara que “toda persona que se diga visionaria será inmediatamente arrestada y conducida al hospicio de Lourdes”.

3. Céline Martin, Thérèse de Lisieux en el papel de Jeanne d’Arc, 1895Thérèse Martin, conocida como Thérèse de l’Enfant-Jésus o Thérèse de Lisieux, ostenta el título de patrona secundaria de Francia junto a Juana de Arco. La carmelita estaba fascinada con la heroína francesa, en proceso de canonización por entonces, lo que le lleva a escribir y poner en escena Jeanne d’Arc accomplissant sa mission (1895). La obra se representa en el convento, interpretando ella misma el papel principal. A continuación, su hermana Céline —que había obtenido el permiso especial de la priora (también hermana carnal de Thérèse) de introducir una cámara fotográfica en el convento, objeto por lo menos inesperado en una casa religiosa conocida por su austeridad— realiza unas tomas. Thérèse aparece vestida con los atributos del personaje, encadenada en la prisión y siendo consolada por Caterina (virgen y mártir). La “fabricación” de Thérèse es tanto más ejemplar cuanto su santidad no contiene o revela nada extraordinario: ningún milagro, ningún éxtasis, ningún estigma. Esta remodelación pasará tanto por las cuarenta imágenes que le toma Céline (que o bien son retocadas o bien son claras puestas en escena), como por sus manuscritos, sobre los que trabajará la priora. En ambos casos será presentada como una mártir.

4. Retratos de Constantino Casanova de la colección de Gonzalo Rodríguez Lafora. Publicados en Mundo Gráfico y presentados en la exposición realizada con ocasión de la vi Asamblea de la Liga Española de Higiene Mental, 1935
n los retratos que se hace Constantino Casanova podemos ver el itinerario que lleva desde la imaginería religiosa hasta la psicopatología. El contexto hará que el gesto, basado en la reiteración de un modelo, pueda leerse de manera ambivalente.
Las imágenes del archivo de Lafora corresponden al desarrollo final del proceso de medicalización de lo sagrado o de lo místico impulsado por Charcot y Richer, entre otros. Desde mediados del siglo XIX la psiquiatría buscará motivos biológicos para las apariciones de lo sobrenatural, interpretando el fenómeno como manifestaciones maníacas, ilusiones o ideas delirantes resultantes de desórdenes neurológicos. La Iglesia se hará eco de los diagnósticos médicos para cuestionar los prodigios que minaban su autoridad.

5. Joaquín Sicart, series postales A y B de Ezquioga, 1931-34. Cortesía de Josema Azpeitia
El alcance extraterritorial de los acontecimientos de Ezquioga lo convierten en el precedente estatal de Garabandal. En este fenómeno, la fotografía ocupó un papel destacado. Con ella, fotógrafos, creyentes y videntes construyeron una crónica-retrato de sí mismos, al tiempo que generaron un imaginario popular subalterno en el seno de la Iglesia y, sobre todo, una respuesta a los cambios sociales provocados por la República. La cámara definirá la realidad como un espectáculo para las masas y recreará los arquetipos y modelos de fe populares con la finalidad de conseguir la aprobación del clero e inducir cambios en la opinión pública, escéptica sobre las apariciones.
Las fotografías de los videntes vendidas a los peregrinos en Ezquioga se parecen a los cuadros y imágenes piadosas de santos y santas en éxtasis. El encargo de capturar este parecido sobre película fue asumido por tres fotógrafos creyentes. Uno de ellos era Joaquín Sicart, de Terrassa, quien montó un puesto en la población para comercializar las imágenes. Tres años después se hizo cartujo.

6. Jean-A. Ducrot, “Le grand châtiment”, en Vu, 1933
Entre los numerosos artículos y publicaciones que aparecieron en medios europeos sobre Ezquioga, destaca la serie de tres artículos de Jean-A. Ducrot, reportero del semanario francés de información creado por Lucien Vogel, escrita a instancias del fotógrafo y creyente francés Raymond de Rigné.
Dirigiendo la cámara hacia aspectos similares a los que documentan los devotos, su posición es diferente. Ducrot registra el poder de convocatoria de las visiones, el lugar donde se desarrolla la noticia, los raptos domésticos y la actitud del público y los protagonistas frente a la cámara. Igualmente, retrata a aquellos que no tenían el perfil idóneo (bien por la falta de convicción del rapto, bien por la falta de fotogenia). En el trabajo del reportero para Vu se incluye la fotografía de una vidente que los fotógrafos creyentes no mostraron jamás. Se trataba de una granjera chaparra que, en tránsito, caminaba de frente hacia la cruz, adoptando una pose más bien extraña. Ni su rostro ni su actitud evocan el retrato de una santa. Es probable que no fuese la única excluida por los fotógrafos devotos y que otros carentes de los atributos necesarios fuesen también descartados.

7. Germán Lopezarias, Francisco Ontañón, “Fátima (1960). Los tres sobrinos de las videntes reconstruyen el itinerario de las apariciones”, en Ama, núm. 2, 1960
Los tres sobrinos de las videntes reconstruyen el itinerario de las apariciones”, en Ama, núm. 2, 1960
Bajo el patrocinio publicitario, las revistas dedicadas a la mujer experimentaron un auge durante el franquismo. La mayoría eran una imitación de sus homólogas francesas, pero con las limitaciones propias de la censura. El Banco de Bilbao editaría Ama (1959-1970), con el apoyo de la cgat (Comisaría General de Abastecimientos y Transportes). El artículo señalado es una muestra del adoctrinamiento ideológico del nacional-catolicismo. La mujer asumía el control de los asuntos espirituales, mientras que el hombre tenía la responsabilidad de lo económico y lo político (las formas objetivables del poder y la autoridad).
La religión católica estimula las experiencias de carácter visionario, por lo que una gran cantidad de niños y adultos tienen visiones que despiertan poca o ninguna atención. El umbral de incredulidad con respecto a las mismas es elevado. En Garabandal, varios factores propician la superación del escepticismo: el Concilio Vaticano ii, que promueve el ecumenismo y un vinculo más intimista que visionario con la divinidad; la explosión de fenómenos aparicionistas que provocan las misiones peregrinas de la Virgen de Fátima, y el hecho de que San Sebastián de Garabandal fuese significativamente más conservador y más devoto que el resto de España.

8. J. Calafell. La Virgen peregrina de Fátima, Tàrrega, 1954
En 1945, poco después del final de la Segunda Guerra Mundial, un párroco de Berlín propuso que una estatua de la Virgen de Fátima recorriese las capitales y las ciudades episcopales de Europa hasta la frontera con Rusia. La imagen es una réplica de la original conocida como “la Peregrina”. El contenido político del mensaje de la advocación (la conversión de Rusia) la convirtió en un arma en la Guerra Fría, especialmente en los años cincuenta.
En España, el rico devoto Pascual Arias suministraría a las ciudades y las diócesis numerosas copias de la Virgen, muchas de las cuales serán enviadas en misiones peregrinas promovidas por el franquismo. En 1949 visitó Santander con abundante despliegue de público. Las misiones provocarán oleadas de apariciones que la emulaban.
En la foto de J. Calafell se aprecia el aspecto que ofrecían algunos de los actos organizados en Tàrrega para celebrar la llegada de la estatua. La población será el punto de destino de la peregrinación de la imagen por la comarca. Tras la cual, el obispado iniciará la edificación de un santuario en la localidad para albergarla. Poco después, Tàrrega pondrá el nombre de la advocación a uno de sus barrios.

9. La Pasión de Esparraguera
Las fotografías de personas disfrazadas de santos, santas, vírgenes o cristos, aunque estrechamente vinculadas a los preceptos religiosos, se desvían de la doctrina al emular lo divino sin mediación eclesiástica. En las recreaciones, el cuerpo de los devotos funciona como arquitectura expositiva del credo. La identificación del sujeto con el icono a través de su interpretación supone igualmente la participación en los deseos y las fuerzas acumulados en las imágenes religiosas.
Las pasiones son representaciones populares en las que los habitantes de un pueblo asumen el papel de actores del espectáculo de los últimos momentos de la vida de Cristo. Otras muestras de teatro popular que familiarizan a la gente con los relatos religiosos son los pesebres vivientes o el Ball del Sant Crist.

10. Padre Alberto. El milagro del sol, 1925
En As Grandes Maravilhas de Fátima (1928), el canónigo Manuel Nunes Formigão, con el seudónimo de Vizconde de Montelo, publica tres documentos destinados a mostrar las fases del milagro del sol. Las ilustraciones se reimprimen en la prensa vaticana veinte años después bajo el epígrafe de “rigurosamente auténticas” (1951). El medio las publica a raíz de la observación del fenómeno por parte de Pío XII en los jardines del Vaticano. Le Monde niega su autenticidad y apunta que el Vaticano las desmentiría. El medio católico responde que su falsedad no negaría el prodigio, y se reafirma en la fiabilidad de los documentos. Al día siguiente, el periódico francés replica que L’Osservatore Romano admite la posibilidad de error. Seis años después, el director de protocolo del Ministerio de Asuntos Exteriores de Portugal relata que encontró los negativos del padre Alberto, cuya publicación en el libro de Formigão le llevó a suponer que se trataba de imágenes tomadas en Fátima. Cuando el cardenal Tedeschini visitó Portugal, el ministro le ofreció una ampliación de los documentos, que pasaron a la prensa vaticana. En 1952, pese a las dudas, las tomas se reimprimen como auténticas en el libro con Imprimatur. La Vierge Secourable. Las fotografías fueron realizadas en Torres Novas frente a un fenómeno meteorológico que recordaba el milagro.

Difusión
Esta vitrina recoge dos aspectos relacionados con la divulgación del fenómeno: por un lado, la difusión mediática de las apariciones y, por otro, las publicaciones periódicas editadas por los garabandalistas.

En el ámbito católico las visiones son algo usual. Uno de los requisitos, sin embargo, para que una aparición trascienda es su difusión mediática. En relación a Garabandal, la cuarta nota oficial del obispado, aparecida el 8 de julio de 1965, nos informa de la importancia que tuvo este aspecto para su consolidación. En ella, el prelado prohibe la publicación de libros, folletos y artículos que no hayan sido sometidos a la censura de la diócesis de Santander, aludiendo a la difusión del fenómeno más allá de las fronteras a través de «agencias internacionales [que divulgaron] informaciones gráficas y reportajes especiales». Las publicaciones periódicas editadas por las organizaciones que difunden el culto tendrán un papel destacado en la universalización de las apariciones. Los órganos de comunicación de los diferentes grupos servirán para captar devotos, reforzar los vínculos entre los creyentes y obtener recursos.

1. Por qué. Semanario nacional de sucesos y actualidades, noviembre de 1961
La revista Por qué, editada en Barcelona, dedica un número extra a Garabandal con motivo de la lectura del primer mensaje de la advocación (18 de octubre de 1961). Tanto la cámara fotográfica como el relato periodístico se definen en la nota editorial como imparciales. Los periódicos de casi todo el Estado ya habían informado, por entonces, sobre el caso.
En el número se reeditan los reportajes de Ángel de la Vega, publicado a escasos días del inicio del fenómeno, y de Carlos Echeve, un extenso artículo ilustrado fotográficamente aparecido dos meses después. El semanario se cierra con la segunda nota del obispo de Santander, en la que vuelve a prohibir las visitas de los peregrinos a la aldea. Por esas mismas fechas, Televisión Española filma una película de los acontecimientos que emite en la pequeña pantalla. En la revista francesa Paris Match se publica un reportaje con fotografías sobre los sucesos. Garabandal vendría a ocupar el lugar el tercer mensaje de Fátima, no revelado en 1960.

2. José Luis G. Davalos, “Garabandal intenta resucitar”, en Personas, 5-5-1976
A comienzos de la década de los setenta, tres de las visionarias se establecen en Estados Unidos con la ayuda de diversos promotores de ese país. El espacio carismático que abandonan es ocupado por nuevas figuras. Como toda aparición que alcanza cierta notoriedad, Garabandal suscita en poco tiempo una especie de epidemia visionaria en el territorio cercano. Entre las primeras en retomar el carácter hierofónico de la población se encuentra la belga Elisabeth Van Keerbergen, conocida como Mamie Treuttens. La mujer representa un cambio de edad en el perfil de las videntes que en adelante se suceden, incorporando como propios espectaculares signos de la Pasión durante el trance.
Mamie será el personaje abanderado por José Guerra Campos, obispo de la Diócesis de Cuenca conocido en los boletines garabandalistas con el sobrenombre de “Obispo de España”. El religioso fundará en Barcenillas el Hogar de la Madre de la Juventud. El grupo posee numerosas terrenos en Garabandal, adquiridos con la finalidad de edificar instalaciones destinadas al turismo y la formación religiosas.

3. Maruja Torres, “Garabandal en América”, en El País Semanal, 5-7-1987
En los años sesenta se produce un proceso de pentecostalización de la religión católica en Estados Unidos, que llega rápidamente a Europa. Los movimientos pentecostales vuelven a introducir el milagro y a valorar el éxtasis. Garabandal, apoyada por difusores norteamericanos, encuentra un eco en estas reacciones al Concilio Vaticano ii. El fenómeno se consolida dentro de una corriente que pone en el centro la posibilidad de experimentar lo sagrado por parte de las personas. El multimillonario ultraconservador Joey Lomangino, vinculado a la principal protagonista, Conchita González, se dedicará a extender el nuevo culto a través de la organización The Workers of Our Lady of Mount Carmel (Nueva York). Una red de centros interconectados se extenderá por el país, filiales de la organización se repartirán por todo el mundo. La cultura visionaria, que desembarca dos décadas más tarde en Norteamérica (en adelante el área geográfica en la que se produce la mayoría de noticias relacionadas con el visionarismo), hará del fenómeno de San Sebastián de Garabandal, ya instalado en el contexto, uno de sus pilares.

4. What is Garabandal, El Aviso y El Milagro, reimpresas desde finales de la década de los sesenta
La difusión de Garabandal se realizará inicialmente mediante conferencias. El grupo The Workers of Our Lady of Mount Carmel imprime para tales ocasiones una docena de folletos promocionales gratuitos, que traduce a distintas lenguas. En ellos se da cuenta de los elementos que articulan la dramaturgia del culto, centrados especialmente en la tradición apocalíptica de la ideología de las apariciones marianas modernas. Alfred Combe relata que en los años setenta las charlas se iniciaban habitualmente con la proyección de un filme, al que seguían las disertaciones del ponente. El acto se cerraba con plegarias colectivas.

5. María Mensajera (1970- ) y Garabandal, Nueva Pentecostés (1982-199?)
En España dos colectivos promueven el culto: los Grupos de Oración del Padre Pío y la Familia de Oración Jesús Nazareno. Ambos grupos crearán un órgano de publicitación de las visiones en la década de los setenta.
Luis María Ansón y Francisco Sánchez-Ventura y Pascual fundan en 1959 la editorial Círculo para publicar la revista monárquica Legitimidad. La empresa —que para recibir donativos y obtener exenciones fiscales se convierte con el tiempo en fundación— deviene, posteriormente, el principal medio de difusión de las apariciones. El boletín María Mensajera y el catálogo de títulos relacionados con San Sebastián de Garabandal dan cuenta de ello.
Liderada por María Paloma Fernández-Pacheco de Laurri y José Ramón García de la Riva, la publicación periódica, hoy desaparecida, Garabandal. Nueva Pentecostés será el otro órgano de promoción de las visiones en el Estado. Ambos medios ahondarán en los modelos proféticos y milenaristas del mundo católico. Por sus páginas desfilarán los carismáticos y los visionarios recientes: Pío de Pietralcina, Teresa Neumann, Maria Valtorta, etc.

6. Needles, GARABANDAL Magazine, Garabandal Journal, Garabandal International, The Vigil.
Existen numerosas organizaciones garabandalistas, ubicadas en Australia, Filipinas, Japón, Irlanda y, sobremanera, en Estados Unidos, de donde provienen gran parte de las revistas editadas. En 1972, el centro de Nueva York funda el órgano de difusión Needles. Los religiosos Joseph A. Pelletier, François Turner, Francis Benac y Alfred Combe serán la columna vertebral de la revista. Posteriormente esta cambia su nombre por Garabandal Magazine, dejando de editarse en 2009. Barry Hanrratty, antiguo editor del medio, lanza en 2002 el boletín bimensual Garabandal Journal. Por las mismas fechas, el centro de Australia comienza a editar la publicación cuatrimestal Garabandal International. Promovida por el grupo de Pasadena St. Michael’s Garabandal Center, The Vigil será otra de las revistas editadas en el mundo anglosajón. El Centre d’Information sur Garabandal, en Francia, publicará durante un tiempo el boletín trimestral L’appel des pins.

7. Guy Ancien, Garabandal. Continuation de Fátima, Belleu: Guy Ancien, 1994.
Garabandal lleva la marca de los modelos visionarios recientes: La Salette, Lourdes y, sobre todo, Fátima, cuya estructura emula mediante visiones del infierno, anuncios de la conversión de Rusia o apariciones en árboles. Los libros y panfletos sobre la advocación ahondan en los paralelismos. Muestra de ello es un opúsculo del teólogo conocido por The Sun Danced at Fatima (1951), Joseph A. Pelletier. El librito, The Sun Dances at Garabandal (1973), relata tres supuestos eventos solares acontecidos en la población.
Las apariciones marianas contemporáneas constituyen una cadena. Cada una aporta parte de una revelación de forma que el sentido aparece al reunir la totalidad de los mensajes. Garabandal añade a Fátima el anuncio del fin de los tiempos. Como los mensajes de Cova da Iria, los de Garabandal se radicalizan progresivamente y aumentan en sus demandas. La escalada de las exigencias de penitencia y de oración se encaminan a adherir a los creyentes a los rituales necesarios para la construcción de la nueva devoción.

8. Familia de Oración Jesús Nazareno, trascripción del mensaje recibido por María Isabel Antolín, 2012
Garabandal inaugura el uso masivo de instrumentos tecnológicos para registrar las apariciones. Plácido Ruiloba —paradójicamente, el primero en saber de las locuciones internas de las menores— grabará desde 1961 las conversaciones y los mensajes mantenidos por las muchachas con la presencia mediante un magnetófono. El aparato dará cuenta de la actuación de las videntes como altavoz de los deseos divinos. Los cassettes obtenidos se reproducirán y sus contenidos serán trascritos, impresos y distribuidos por los grupos garabandalistas.
En los espacios basados en la visión y el carisma, las mujeres continúan careciendo de una voz propia. La concepción que les atribuye el papel de caja de resonancia del Verbo sigue vigente. Las palabras de las videntes en San Sebastián de Garabandal son grabadas con móviles, trascritas y difundidas mediante opúsculos fotocopiados. La tecnología facilita el visionarismo porque lo atestigua.

Literatura
Como resultado de las apariciones se produce el paulatino surgimiento de distintos individuos y grupos que intervienen en el proceso de expansión del culto. Estos sujetos y colectivos se consideran como los legítimos intérpretes y difusores de los contenidos y significaciones de los mensajes, produciendo una riada de libros sobre Garabandal. La editorial Círculo (en el Estado), el Centre d’Information sur Garabandal (en Francia) o The Workers of Our Lady of Mount Carmel (en Estados Unidos) son algunas de las estructuras que los publican. Detrás del fenómeno hay una ingente inversión económica inicial, esencial para su eco mundial. Muchos de los libros son textos interpretativos y doctrinales de sacerdotes y teólogos que resultan primordiales para ganar adeptos.

1. Conchita González, Diario de Conchita, Nueva York: Plus Ultra Educacional, 1972 (2ª ed.)
Pauline Martin, hermana carnal y priora del convento de carmelitas en el que ingresa Thérèse de Lisieux, pide a la novicia que redacte su autobiografía. Solo algunas monjas son sometidas a un dictado cuya implicación es evidente: quienes dan la orden prevén una promoción póstuma. Esto significa que durante su vida Thérèse está marcada como una santa potencial. Diario de Conchita sigue ese modelo, explotando el afán de posteridad de los textos autobiográficos. Su publicación es, sin duda, narcisista. La vidente se sitúa en el centro de los planes divinos y de las elecciones fundamentales que conciernen a la humanidad. En sus diferentes ediciones y lenguas el libro está prologado por figuras médicas o espirituales que lo acreditan.

2. Francisco Sánchez-Ventura y Pascual, La Vierge est-elle apparue à Garabandal, París: Nouvelles Éditions Latines, 1966 (2ª ed.)
Catedrático de Economía en la Universidad de Zaragoza, abogado, escritor de piezas teatrales y finalista al Premio Planeta, Francisco Sánchez-Ventura fue uno de los más fervientes promotores de las apariciones. En 1965 publicó el libro Las apariciones no son un mito, en respuesta al texto crítico de Juan Antonio Monroy El mito de las apariciones (1963). Su redacción se origina en una solicitud de los hermanos Andreu. Los jesuitas garabandalistas, motivados por el éxito de su libro anterior, Estigmatizados y apariciones (1961), demandan al abogado un texto sobre las visiones. El arzobispo de Zaragoza, Pedro Cantero Cuadrado, autoriza su publicación sin Imprimatur ni Nihil Obstat. Tras su aparición el obispo de Santander prohíbe cualquier libro sobre el tema.
La familia de Sánchez-Ventura es paradigmática de las dos Españas. El padre del catedrático, José María Sánchez-Ventura, fue gobernador civil de la provincia de Teruel tras la guerra y, posteriormente, alcalde de Zaragoza. Su tío, por el contrario, era activista anarcocomunista. Rafael Sánchez Ventura, vinculado a las vanguardias artísticas, fue miembro de la Junta Nacional de Protección del Tesoro Artístico Español durante la contienda.

3. Eusebio García de Pesquera, Se fue con prisas a la montaña, Pamplona: Eusebio García de Pesquera, 1979 (4ª ed.)
El libro de Pesquera, editado por primera vez en 1972 bajo el seudónimo de Dr. Gobelas, se encuentra entre los materiales más valorados por los garabandalistas. La publicación de esta voluminosa obra cuenta con numerosas reediciones y traducciones en francés e inglés. El texto se encuentra en línea en varias de las páginas de la comunidad.
El título celebra la Visitación: momento en que María, embarazada de Jesús, va presurosa a la montaña para visitar a su prima Isabel. La fecha, tras la reforma del calendario litúrgico romano en 1969, coincide con la primera aparición de la Virgen en San Sebastián de Garabandal. Este detalle es un ejemplo de las forzadas relaciones que establece el autor con las leyendas aprobadas con el fin de legitimar las visiones.
Tras la muerte del dictador, el religioso escribe el libro apocalíptico y reivindicativo “de la España del 18 de julio”, Garabandal: hora X (1977). En sus páginas advierte de la proximidad del castigo anunciado por las videntes. En un salmo, se citan a los comunistas responsables: Santiago Carrillo y la Pasionaria, cabezas visibles de la “bestia roja” que supone un “moral peligro para la Iglesia y la Patria”.

4. Albrecht Weber, Garabandal. „Der Zeigefinger Gottes“, Meersburg: WETO-Verlag, 2000 (2ª ed.)
Albrecht Weber, responsable del centro de Garabandal en Alemania, ha escrito y se ha autoeditado tres libros sobre el tema: Garabandal. „Der Zeigefinger Gottes“, Maria erscheint in Garabandal y So sprach Maria in Garabandal. Weber se encontraba en la aldea el día de la última aparición a la vidente. En la promoción de su libro se apunta que durante su estancia en la población mantuvo una serie de entrevistas con Conchita, de las cuales publica algunos extractos en Garabandal. Der Zeigefinger Gottes. El autor no habla castellano, inglés ni francés, por lo que hemos de suponer que contó con un traductor en las conversaciones.
Weber posee una empresa de venta de productos religiosos, WETO-Verlag, establecida en 1972 en Meersburg. A través de la misma distribuye sus fotografías, en formato postal, sobre el pueblo. Las tomas se centran en los aspectos paisajísticos vinculados a la sacralización del entorno.

5. Jacques Serre y Béatrice Caux, Garabandal : Apparitions prophétiques de Marie. De la beauté à la vérité, 400 photos témoignent d’une annonce capitale pour la fin du XXe siècle, París: Guibert, 1999
Tributarias de un universo de creencias antiguo, las apariciones de Garabandal revelan, asimismo, la influencia de las prácticas devocionarias de la zona. No es de extrañar que la aparición de San Sebastián de Garabandal llevase un escapulario y se presentase bajo la advocación del Carmen. La devoción a las almas en el valle del Nansa favoreció la propagación de la patrona de unas comunidades vinculada al purgatorio. Muestra de ello es que entre las mujeres del pueblo era popular vestirse con el hábito penitencial del Carmen.
Isabel de Daganzo, pintora santanderina afincada en Barcelona, realiza la primera representación de la advocación partiendo de la descripción de una de la videntes. La imagen, que se venera hoy en la capilla dedicada al arcángel Miguel, ostenta un manto azul en lugar del habitual marrón. El color con el que vieron vestida las niñas a la Virgen coincide, por fortuna, con el de su aparición a Simon Stock, reformador de la orden.

6. José Ramón García de la Riva, Memorias de un cura de aldea. Garabandal, 1961-2011, Madrid: Arca de la Alianza, 2011
La fotografía da visibilidad a lo inmaterial. Poco después de su invención, al medio se le atribuyó la capacidad de revelar lo invisible. Esta cualidad, manifiesta en la fotografía de rayos X, junto a la falta de conocimiento del medio condujeron en el siglo XIX a su temprana asociación con los fenómenos ocultistas. La popularidad de los estudios especializados en fotografías de espíritus revela cómo las nuevas ideas sobre el proceso fotográfico fueron adaptadas para expresar temas tradicionales, y en qué manera las establecidas creencias sobre lo sobrenatural pueden ser transformadas por las nuevas tecnologías.
Realizar fotografías de los fenómenos milagrosos asociados con los lugares de apariciones es una de las prácticas de numerosos peregrinos en la actualidad. En Garabandal, esta praxis es anticipada por una de las videntes, que, impelida por José Ramón de la Riva, toma en trance una imagen en la que algunos ven el contorno de la Virgen. La figura se presenta como una forma desenfocada, subexpuesta y amorfa. Para percibir la silueta divina se nos advierte de la necesidad de estar en estado de gracia, lo que hace de quienes detectan la pareidolia (más que incierta) auténticos visionarios.

7. Materne Laffineur, L’étoile dans la montagne. Les apparitions de San Sebastian de Garabanal, Brujas: Comité international d’informations et d’études historiques, 1966
Como resultado de las apariciones se produce el surgimiento de distintos grupos, algunos de ellos socialmente relevantes. Estos colectivos intervienen en el proceso de expansión del culto, considerándose legítimos intérpretes y difusores universales de los contenidos y significaciones de los mensajes. Entre las figuras que emergen se encuentra Materne Laffineur, difusor infatigable que escribe varios libros en francés sobre los hechos. El dominico, relacionado con el proceso de canonización de las apariciones de Beauraing (Bélgica), se convierte desde 1963 en el “investigador oficial” de los hechos. Su figura corresponde a la de los eclesiásticos con fama internacional vinculados a la red de apoyo de los nuevos videntes, el más famoso de los cuales es René Laurentin, autor de Visage de Bernadette (1978). Estos religiosos viajan, escriben libros y extienden la influencia del visionarismo en el Vaticano.

8. Ricardo Puncernau, Phénomènes Parapsychologiques à Garabandal, Chazay d’Azergues: Abbé Combe, 1974
La cientificidad y neutralidad de los expedientes médicos desempeñaron un papel destacado en Garabandal. Entre los doctores y psiquiatras que aceptaron y difundieron la sobrenaturalidad de las visiones, se encontraba el neurólogo catalán Ricardo Puncernau. La figura del médico creyente, defensor de la parapsicología científica, se contrapone a la de Luis Morales Noriega, jefe de salud mental de la zona en la época de las apariciones. Morales, que definió los éxtasis como fenómenos histéricos, adujo como causas del suceso la relajación del cura y de la maestra.
En el opúsculo Phénomènes parapsychologiques à Garabandal, el neurólogo descarta la posibilidad de que el fenómeno sea un juego de simulación. Ni los cuadros típicos de la crisis histéricas definidas por Charcot ni la obnubilación y el estupor propios de la catalepsia apuntados por Janet se daban en los estados de trance de las niñas. Las películas y las fotografías documentan para el catalán la vivacidad de la expresión emocional de las muchachas.

9. María Josefa Villa de Gallego, Los pinos de Garabandal iluminarán al mundo, Barcelona: Ediciones Ronda, 1994
En 1883, en Lourdes se crea el Bureau de Constatations Médicales. Los médicos substituyen progresivamente a los curas, hasta entonces encargados de documentar las curaciones. Esto pone de alguna manera la ciencia al servicio de las creencias. Lourdes, al mismo tiempo, alimenta las cuestiones médicas del momento sobre la etiología de las enfermedades nerviosas y el mecanismo de su curación. Los doctores parisinos, impresionados por resultados que no podían negar ni reproducir, comienzan a situar el santuario en el centro del debate sobre el hipnotismo, el inconsciente y la mediumnidad.
La figura de María Josefa Villa, casada con el médico Félix Gallego, viene a legitimar las curaciones milagrosas que Garabandal copia de Lourdes. El relato más famoso es el de Menchu Mendiola, mujer del doctor Ángel Álvarez, sanada por intervención divina. De la misma manera que los videntes se atribuyen recíprocamente autenticidad (circularidad con la que certifican la validez de sus apariciones ante los demás), los publicistas de las visiones se validan entre sí.

10. Harry Daley, Miracle at Garabandal. The story of mysterious apparitions in Spain and a message for the whole world, Dublín: Ward River Press, 1985 (2ª ed.)
En 1973, Daley (actor, doble y coordinador de producción) actúa de productor ejecutivo en la película Conchita Speaks. Definida en su libro Miracle at Garabandal como documental, la cinta es una entrevista a la principal vidente conducida por el médico para el que trabaja, Jerónimo Domínguez. Saint Joseph’s Foundation produce el filme con el apoyo del Brooklyn Diocesan ETV Center. Un año después, Daley participa en una segunda película de características similares dirigida por Patricia A. Taylor, The Message of Garabandal. Que un doble de escenas peligrosas colabore en dos filmaciones y escriba un libro sobre los eventos acredita, sin duda, la veracidad de la performance del éxtasis para los devotos.

11. Abbé J. de Bailliencourt, Garabandal. La fin des temps, Luzy: Centre d’Information Garabandal, 1973
Mientras que las profecías han estado asociadas con las apariciones marianas durante siglos, el tema escatológico ha ganado importancia en el siglo XX. Los anuncios del fin del mundo, que ya incorporaron los videntes de Ezquioga en 1932, se inspiran en el secreto hecho público por Mélanie Calvat en La Salette.
En la literatura garabandalista, el signo del final de los tiempos se encuentra en todas partes: armas nucleares, sida, hambre, pornografía, desastres naturales, comunismo, asesinato, drogas, corrupción... Los mensajes de la aparición son una respuesta a la crisis religiosa del momento, que hoy, ante la coyuntura económica, cobra actualidad para los creyentes.
El ethos apocalíptico se encuentra esencialmente en las visitaciones marianas contemporáneas no aprobadas por la Iglesia. Las de Bayside (1965-1995), que intensifican las ideas anticomunistas y conspirativas de apariciones previas, son las más milenaristas. El inevitable holocausto nuclear es un tema recurrente en sus mensajes.

12. Ramón Pérez, Garabandal. Le Village parle, Montsûrs: Resiac, 1977 (1ª ed.)
San Sebastián de Garabandal contaba en la época de las apariciones con 300 habitantes. Ramón Pérez, hijo de un exiliado republicano en Francia, recopila en su primer libro el testimonio de los habitantes de la aldea.
Durante la Guerra Civil todos los pueblos del valle del Nansa tenían su comité o junta política republicana. Pero rara vez, si alguna, fue antirreligiosa. Las zonas rurales de Santander figuraban entre las áreas más devotas en términos de práctica externa. Inmediatamente después de la contienda, los jóvenes de San Sebastián con su cura fueron en romería a La Luz para celebrar la victoria de los nacionales.
En una población cuyos habitantes se vanagloriaban de ser la localidad más religiosa del Estado, las apariciones contaron rápidamente con el apoyo de las autoridades. El párroco del pueblo, el alcalde y el brigada de la benemérita se encuentran entre los primeros promotores. Los habitantes de la localidad habían sido entrenados en los rituales mariofónicos en sus propios procesos de enculturación. Cuando estos rituales se escaparon del decorado de la iglesia, desparramándose por las calles, se convirtieron en auténticos.

Imágenes y símbolos
Los garabandalistas hacen en su estrategia discursiva una amplia difusión de fotografías de las videntes, cintas de vídeo o estampas de la advocación. El abundante material "documental" de la época de las apariciones constituyó (y constituye) una importante herramienta de propaganda en los viajes de los promotores del culto por todo el mundo. En la actualidad, las imágenes están presente en Internet, a través de una infinidad de portales creados por las organizaciones partidarias del culto interconectadas entre sí. Los documentos gráficos nos informan de aspectos como la mirada, el cuerpo como campo de representación o la dimensión del álbum familiar...

1. Las protagonistas: LA PERFORMANCE DEL TRANCE
A diferencia de otras representaciones, las fotografías están imbuidas con el áurea de autenticidad que les proporciona su carácter indicial. El discurso del realismo del medio y la importancia del cuerpo, son las principales características de la fotografía del trance. Cada toma es para el devoto un certificado de la presencia divina. El ojo mecánico la revela y la democracia reproductiva de la copia la pone al alcance de cualquiera. La fotografía de las muchachas en éxtasis muestra la aparición alojándola en la postura y en el rostro de la vidente y dotándola de visibilidad para los creyentes.
En Garabandal, las videntes transgreden rápidamente las poses codificadas, aprendidas y transmitidas por el catolicismo sobre el trance. La excentricidad de los arrebatos queda reflejada en las tomas de los aficionados que los grupos de interés comercializan. En ellas existe una tensión entre la narratividad del desplazamiento y la detención de los cuerpos en evolución de la captura fotográfica. La cámara de Fotografías Puente, de Cabezón de la Sal, cede el lugar a la de los aficionados cuando los éxtasis en horario nocturno y en días laborales se multiplican.

2. Las protagonistas: ARCAÍSMO Y RURALIDAD
San Sebastián de Garabandal, rodeada del paisaje sobrecogedor de Peña Sagra, es una típica aldea cántabra. En 1961 se trataba de un pueblo poco comunicado y de difícil acceso, puesto que carecía de una carretera que lo uniese a la vía principal del valle. El emplazamiento de las visiones daba credibilidad a los hechos. A los ojos de los devotos era inimaginable que unas simples ovejeras pudiesen fabular la compleja dramaturgia y los mensajes de las apariciones. El perfil de las criaturas se parecía al de las visionarias, campesinas y pastoras, adoptadas por la Iglesia. El fenómeno de las apariciones pone de manifiesto la defensa de los modos de vida arcaicos y rurales por parte de los creyentes.
El deseo de estar en Garabandal en el momento del gran milagro ha ayudado a difundir la creencia de que se trata de una “nueva tierra santa”. Paradójicamente, esto ha propiciado también el crecimiento especulativo de los terrenos. Los vecinos han vendido sus propiedades y el sistema de producción y sus modos de vida campesina han cedido lugar ante la especulación urbanística, el ocio de fin de semana y el turismo religioso.

3. Las protagonistas: EL CULTO A LAS INTÉRPRETES
El catolicismo está acostumbrado a la pedagogía cultural basada en la imagen devocional. La distinción entre imagen e ídolo dio la posibilidad de diferenciar entre un uso correcto y uno incorrecto de las imágenes. Sin embargo, el fervor popular atribuye a las representaciones potencias que las deslizan fuera del dogma. Las figuras que lagrimean, sudan o se mueven son una muestra. La emulación por parte de las chicas de Garabandal de las figuras religiosas veneradas que las anteceden, propicia su idolatría y consagra sus fotografías.

Nota:
Mari Loli era hija del alcalde del pueblo y propietario de la taberna. Mari Cruz, conocida como la hija de la “pasiega” (sinónimo de extranjera en una comunidad cerrada), sufría el desprecio de los vecinos por la falta de religiosidad de su entorno. La madre de Jacinta, María, era la encargada del ritual cotidiano que consistía en recorrer todos los atardeceres las calles tocando una campanilla para invitar a los vecinos a orar por los difuntos. Conchita debía su centralidad a su ingenio, su belleza y la asiduidad de sus trances. Las muchachas dejan de tener visiones en la mocedad. La implicación de que el sexo es menos santo que el celibato no puede pasar desapercibida.

4. Los escenarios: EL ENTORNO NATURAL
En la Europa mediterránea lo sagrado forma parte del paisaje. Numerosos santuarios se hallan en colinas y montañas o guardan relación con fuentes o grutas. Garabandal responde a este modelo. Su ecología sacra se construye inicialmente sobre árboles que recuerdan el de la sabiduría y el de la vida. Lo divino se presenta en un manzano situado en el jardín de la maestra, para desplazarse, posteriormente, a un conjunto de pinos sobre una colina. El cambio de localización epifánica se debe al carácter privado del terreno.
La advocación se vincula a un emplazamiento, señalando a los pinos como el lugar elegido para un gran milagro. El espacio, sobrenaturalizado, convierte a la imagen en una figura sagrada y, a su vez, consagrada a su entorno. La imagen adquiere un territorio de gracia, área en la cual su poder se pone de manifiesto. El nuevo emplazamiento, dotado de un potencial divino, requiere sucesivas dramatizaciones: conversiones, curaciones, peregrinaciones, bendiciones... Pese a que la imagen que representa a la Virgen es reemplazable por cualquier otra de la misma advocación, no sucede lo mismo con su localización. Su lugar en el paisaje es relevante. El emplazamiento confiere a la advocación en Garabandal su exclusividad. Su arraigo en el entorno natural la hace ser única y diferente a otras imágenes del Carmen.

5. Los escenarios: EL PUEBLO
A diferencia de las videntes que le precedieron, Bernadette Soubirous tuvo sus experiencias visionarias en público. Millares de personas se aproximaron a la gruta de Masse-Vieille para presenciar los eventos gracias al anuncio previo de la aparición. Lourdes inauguraba, así, la era de las “apariciones programadas”. Fátima, Ezquioga y Banneux retoman este modelo. Garabandal supone un cambio al incorporar las “llamadas”. Tres avisos que advierten a las visionarias de la llegada de la presencia. Desde entonces, la aparición se produce en cualquier lugar y momento, desplazándose por el pueblo en un proceso de deslocalización que preludia el visionarismo posterior.
Las fotografías obtenidas por los creyentes durante los años de las visiones proporcionan un registro de cómo las videntes y los devotos sacralizaron el conjunto de la población. Su atención se desplaza, junto con el deambular de la presencia, de un lugar a otro de la localidad.

6. La construcción de símbolos: LA CAPILLA
El programa franquista de consolidación del catolicismo condujo a la recuperación de la devoción mariana. Sin embargo, ninguna nueva advocación recibe la aprobación que comporta la edificación de un santuario. En Garabandal, no obstante, se levanta una capilla dedicada al arcángel Miguel. La buena acogida del libro Las apariciones no son un mito permite a Sánchez-Ventura reunir los fondos para edificarla. La construcción es ordenada por la Virgen a Conchita González y ratificada, posteriormente, al escritor mediante mensajes recibidos por otra vidente. Entendiendo que en cualquier terreno particular se puede elevar un altar u oratorio, el economista adquiere unas tierras y la edifica sin el permiso eclesiástico. Inaugurada en 1970, su emplazamiento es fijado por la principal vidente. La capilla, de carácter temporal, será sustituida por un templo en los pinos cuando acontezcan el aviso y el milagro profetizados. La construcción, desmontable inicialmente, se ha consolidado con progresivas reformas.
En los relatos aparicionistas la Virgen manifiesta siempre su deseo de ser venerada en el lugar de su epifanía. El cuadro y los actores son siempre idénticos. El evento se sitúa habitualmente en emplazamiento exterior, a menudo elevado. El mediador es generalmente un pastor o una pastora.

7. La construcción de símbolos: LA CAMPANA
Las postales sintetizan dos de los emblemas de la localidad. Desde el campanario de la iglesia se vislumbran los pinos consagrados por las hierofanías. Las campanas son un símbolo de la liturgia religiosa de San Sebastián de Garabandal. Al mediodía, anuncian la plegaria del ángelus. Al atardecer, una mujer camina por el pueblo tañendo una campanilla para indicar a sus habitantes la oración por las almas del purgatorio. La relevancia de este icono se evidencia, igualmente, en la escultura en piedra instalada en el exterior de la capilla dedicada al arcángel. En la revista María Mensajera (núm. 30) se explica que el origen del monumento, producido en 1975, es una petición interior recibida por un asistente a un cenáculo de oración en Santander. La voz divina expresa el deseo de que sea Jesús Otero (hijo predilecto de Cantabria, con un museo en su localidad natal) su autor. El depositario del mensaje vislumbra incluso el emplazamiento de la escultura y el ademán de la Virgen. Para llevar adelante el proyecto se constituye una comisión que designa a Miguel González-Gay (abanderado del cenáculo) como responsable. El encargo a un artista especializado en motivos religiosos puede interpretarse como un desafío a los iconos oficiales.

8. El álbum devoto: SERGIO GONZÁLEZ-GAY MANTECÓN
En los álbumes de los devotos se puede apreciar cómo los fenómenos fueron vividos y socialmente construidos. El contacto con lo divino tomó forma y realidad bajo la forma de representaciones colectivas y de relaciones humanas, de puestas en escena gestuales y maneras de actuar que daban sentido a los acontecimientos. Unos participaban en tanto que oficiantes, otros como beneficiarios, instigadores o simples espectadores. Las emociones y las evidencias de lo sobrenatural se producían colectivamente.
El álbum del creyente se mezcla con el registro cotidiano e íntimo del álbum familiar. Mediante las tomas se elabora una crónica del grupo, entendido como una familia extensa. Las imágenes son una muestra de la creación de un espacio identitario. Este aspecto se aprecia en el modo de organizar temporalmente la narración a partir de los acontecimientos considerados relevantes. Las fotografías se ordenan siguiendo la lógica narrativa del libro. Presentadas en publicaciones impresas y vendidas en línea o en tiendas de artículos religiosos, las tomas personales ponen en circulación la privacidad de sus protagonistas.

9. Luis Lobera, Garabandal, 1961
8 mm, B/N, 12 min. Copia en 16 mm. Cortesía del autor

El 18 de julio de 1961 (fecha en que se conmemoraba la sublevación militar contra el gobierno legítimo de la Segunda República), Lobera filma con una cámara de 8 mm un éxtasis a instancias del canónigo de la catedral de Santander, que paga los rollos. La película estaba destinada al examen de los trances por parte de una comisión de médicos y sacerdotes, que manejará las hipótesis de histeria, hipnotismo y catalepsia.
Filmado con una película de baja sensibilidad, en blanco y negro y a 16 fps, el filme, que se había de completar con una voz en off, contiene fotografías fijas de Martín Lobera de días posteriores. La factura del relato, las tomas y el montaje revelan la mano de un profesional (ese mismo año, los hermanos Lobera recibirán la oportunidad de trabajar como colaboradores en Televisión Española). El máster de la película es adquirido, posteriormente, por el centro de Garabandal en Nueva York.

10. Richard K. Everson, The Events at Garabandal, 1971
Super 16 mm, color, sonido, 45 min. Cortesía del autor

The Events at Garabandal fue el primer registro audiovisual utilizado en la promoción del fenómeno, siendo traducida a diversas lenguas y vendida en su formato original a través de The Workers of Our Lady of Mount Carmel. Joey Lomangino y los religiosos François Turner y Alfred Combe, entre otros, la utilizaban en sus conferencias sobre Garabandal. El filme vino a completar y sustituir las proyecciones de diapositivas en las charlas, incorporando imágenes fijas y tomas de trances y eucaristías invisibles rodadas por los aficionados. La película es presentada como un documental por el propio Everson, que ejerce de narrador. La adscripción de las imágenes a este género nos avisa del valor testimonial que tenían para los devotos.
The Events at Garabandal contiene fragmentos de un éxtasis filmado por el NO-DO (las tomas, no telecineadas y, por lo tanto, fuera de consulta, se encuentran entre los reportajes no publicados del noticiario). La televisión italiana se encontraba en la población ese mismo día (18 de junio de 1965), fecha del segundo y último mensaje, anunciado con seis meses de antelación.

11. William Nicholson, Garabandal: After the Visions, 1980
Color, sonido, 32 min

En agosto de 1980, la British Broadcasting Corporation produce, a instancias del Centro de Garabandal en Londres y con el respaldo de Joey Lomangino, un reportaje sobre Garabandal. El 28 de diciembre del mismo año es televisado en horario prime time en el programa semanal de temática religiosa Everyman de la BBC. El documental, producido por William Nicholson (nominado dos veces a los Oscar), está centrado en una entrevista personal a Conchita, que recoge aspectos de su vida cotidiana, imágenes de filmaciones de aficionados en la época de las apariciones y comentarios de Lomangino. La entrevista se desarrolla en el domicilio de la vidente.
Nicholson, que por entonces tenía 32 años, decide realizar el reportaje tras ver la entrevista del año 1973 del productor Harry Daley. Garabandal: After the Visions recibió el premio de la BBC al mejor documental religioso del año y se emitió tres veces por la cadena y cuatro más por la televisión irlandesa. Los derechos de retransmisión serían comprados posteriormente por Canal 13 y Canal 7, en Estados Unidos.

12. Maryanne Hamill (editora), The Message of Garabandal, 1994
Color, sonido, 54 min

The Message of Garabandal se emite en la EWTN en 1995. Joey Lomangino es invitado al célebre show en directo de Mother Angelica, la poderosa fundadora del canal de televisión católico. El medio es uno de los vehículos de propaganda de la cultura visionaria, favoreciendo, gracias a la difusión de las videntes, que se convierta en un fenómeno cotidiano.
El audiovisual, traducido a 27 lenguas, es producido por Saint Joseph Publications y The Workers of Our Lady of Mount Carmel. La película muestra footage de las niñas en éxtasis y en estado normal, incluyendo tomas de sus bodas. En el plano afectivo, las videntes están lejos del convento en el que se encerraron Bernadette y Jacinta.
Las imágenes adquieren sentido gracias a la palabra hablada. El comentario nos conduce hacia su interpretación. La estructura incorpora elementos narrativos propios de la ficción que se presentan como deducciones. Las filmaciones se atribuyen a Jean-Baptiste Caux, Guy Loriquet, María Saraco, Harry Daley, Raymond Doucette, Luis Lobera y el NO-DO.

13. Michael Francis J. Tuberty (productor), San Sebastian of Garabandal: The Eyewitnesses, 2002
Color, sonido, 72 min

Como el resto de los audiovisuales, el de Michael Francis J. Tuberty encabalga filmaciones de época con imágenes de la población en el momento de su producción. En el vídeo, con el Imprimatur y Nihil Obstat de Roman Canylak, las fotografías y las películas se definen como auténticas. Los garabandalistas prefieren ignorar la dimensión subjetiva de ambos medios, ahondando en los vínculos existentes entre visión y conocimiento y otorgando a las imágenes el valor de documentos. El neozelandés construye el relato a partir del viaje de un grupo de peregrinos a Garabandal conducidos por María Saraco, testigo ocular del último éxtasis y responsable del Saint Michael’s Garabandal Center (Pasadena). Los testimonios de figuras socialmente relevantes (Mercedes Salisachs o el párroco de la localidad, Valentín Marichalar) y vecinos de la población autentifican los fenómenos.
La televisión de temática religiosa Focus invita a María Saraco al Garabandal. Then and Now, en el que se emite el audiovisual (a la venta, entre otros lugares, en su tienda en línea). En la promoción de la colección de DVD sobre las apariciones, el portal de St. Joseph Publications especifica que tras el aviso este tipo de audiovisuales serán necesarios.